¿Cómo motorizar un estor?


 

 

​¿Te da pereza levantarte del sofá cada vez que el sol te molesta en los ojos mientras ves una película? Tener que lidiar con las dichosas cadenitas que se enganchan o se rompen es cosa del pasado, y lo mejor es que no necesitas gastar una fortuna comprando sistemas nuevos. Si ya tienes tus cortinas enrollables instaladas y te encantan, puedes darles una segunda vida tecnológica tú mismo de forma muy sencilla. Quédate a leer porque te diremos cómo transformar por completo la comodidad de tu hogar.

​Las ventajas de dar el salto tecnológico

​Pasar de tirar de una cuerda a controlar la luz con un solo botón cambia la dinámica de cualquier habitación de inmediato. No es solo un capricho de comodidad, sino una forma inteligente de proteger tus cortinas del desgaste diario por tirones bruscos.

​Además, los estores eléctricos aportan un extra de seguridad increíble si tienes mascotas o niños pequeños en casa, ya que eliminas por completo el peligro de los cordones colgantes. Visualmente, el espacio se ve muchísimo más limpio, moderno y ordenado.

​Revisa lo que tienes antes de empezar

​El primer paso es desmontar tu cortina actual de la pared y medir con mucha precisión el diámetro interior del tubo de aluminio donde se enrolla la tela. Este dato es vital porque los mecanismos interiores varían según el fabricante del producto.

​No te preocupes por el tejido ni por la estructura exterior, ya que vas a aprovechar absolutamente todo lo que ya tienes colgado. Solo nos interesa el esqueleto metálico para asegurarnos de que las nuevas piezas que vas a introducir encajen a la perfección y sin holguras.

​Adiós a la cadena, hola al motor tubular

​Para empezar con la transformación, debes retirar el mecanismo de plástico de la cadena que usabas hasta ahora tirando de él firmemente hacia fuera. En ese hueco vacío que dejas libre es donde vas a deslizar el nuevo motor tubular que moverá la tela.

​Es un proceso muy limpio que no requiere herramientas pesadas ni conocimientos avanzados de bricolaje en casa. El motor queda totalmente oculto dentro del propio cilindro metálico, por lo que nadie notará nada extraño a simple vista una vez que lo vuelvas a colgar.

​Ojo con los soportes de la pared

​Aunque la mayoría de las veces puedes aprovechar los anclajes que ya tenías atornillados, en algunas ocasiones también habrá que cambiar los soportes laterales. Esto pasa porque el extremo del motor necesita un encaje específico para no girar sobre sí mismo.

​Los kits de motorización suelen incluir estos herrajes nuevos por si acaso los necesitas durante la instalación. Si es tu caso, únicamente debes desatornillar los viejos, presentar los nuevos en el mismo sitio y fijarlos bien para que aguanten el peso del sistema sin problemas.

​¿Qué tipo de motor elegir para tu casa?

​En el mercado vas a encontrar diferentes motores que se adaptan a tus necesidades y al tipo de instalación eléctrica que tengas disponible. Los más comunes son los cableados, que van directos a la corriente de la pared y se controlan con un interruptor clásico.

​Si no quieres hacer obras ni rozas en la pared, los motores con batería recargable o carga solar son tu salvación definitiva. Se controlan mediante un mando a distancia o incluso desde una aplicación en tu teléfono móvil, facilitándote la vida al máximo sin cables molestos por el medio.

​Vuelve a colgar y disfruta del cambio

​Una vez que tengas el motor dentro del tubo y los soportes listos, queda encajar el estor en su sitio y programar los límites de subida y bajada. Este ajuste se hace de forma muy intuitiva con el propio mando siguiendo las instrucciones del fabricante.

​Ver cómo tu cortina sube y baja sola con nada más pulsar un botón es una satisfacción enorme, sobre todo sabiendo que lo has hecho tú mismo. Anímate a actualizar tus ventanas, olvídate de los tirones y dale a tu casa ese toque moderno y cómodo que tanto te mereces.

 

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